Historia

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La historia primera del Monasterio de la Santa Cruz (1972-1977)

“Siempre que evocamos la historiología del primer monasterio idente, este Monasterio de la Santa Cruz, no podemos olvidar que acogió desde los más tempranos años de nuestra Institución y hasta 1972 al Cross College, primero también de nuestros colegios”.[1] Sus piedras son, pues, depositarias y testigos de los primeros pasos dados por nuestra Institución en su labor hacia los más jóvenes.

Sobre aquellas venerables piedras del Cross College, que, al mismo tiempo, fue también residencia de vida común de misioneros, la fe y el  cuidado de nuestro Fundador y del, en aquel entonces, nuestro Presidente, P. Sebastián Farrais, hicieron posible el monasterio que hoy conocemos. “Su inauguración coincidió con la solemne proclamación del Monacato Idente por nuestro Fundador en lo que ya era cripta del nuevo monasterio el 2 de junio de 1974, festividad litúrgica de Pentecostés”[2]

El día 13 de junio de 1974, festividad del “Corpus Christi”, nuestro padre Fundador constituyó y proclamó la primera comunidad monástica, nombrando al primer rector del Monasterio de la Santa Cruz, nuestro querido hermano Constantino Gómez.

“Momento importante en aquellos primeros meses del Monasterio era la tarde de los domingos en que nuestro Fundador se reunía con los misioneros y fijaba la liturgia y el régimen propios de la actividad monástica, al tiempo que dirigía e impulsaba el estudio y la investigación…”[3]

“Este ideal preside todos los trabajos y esfuerzos que se realizan para dar a nuestro monasterio la más solemne elegancia. Empeño nada fácil pues en muchos aspectos la primitiva construcción presentaba serios desperfectos y limitaciones. Por ello una parte importante de la actividad de los misioneros y de la historia del monasterio ha girado en torno a su restauración. Este trabajo alcanzó el nivel más alto de intensidad y de envergadura en los meses que transcurrieron desde el 16 de febrero de 1975 al 29 de junio del mismo año, de manera que durante este tiempo el edificio cambió de manera radical, tanto por fuera como por dentro, adquiriendo, en lo esencial el aspecto que hoy ofrece…” [4]

Todos los miembros de nuestra Institución que en aquellos momentos estaban en Tenerife, colaboraron con total dedicación en esta empresa “alegre y denodada; titánica según palabras de nuestro Fundador, cuya presencia continua en el monasterio, a pesar de su delicada salud, así como el trabajo y tenacidad de nuestro Presidente fueron ejemplares para todos y de inmenso aliento, especialmente cuando la labor se hacía más dura…”[5]

“Durante el año 1976 el trabajo fundamental continuaba centrándose en la restauración del monasterio, bajo la dirección inmediata de nuestro Fundador y de nuestro Presidente, quienes se ocupaban personalmente hasta de los más mínimos elementos ornamentales, tanto de su adquisición como de su instalación definitiva.

Durante los primeros meses de 1977, el tiempo de la comunidad se dedicaba fundamentalmente a la terminación de las obras monásticas, compaginándolas con sus profesiones y estudios civiles. Aquéllas estarían prácticamente terminadas en junio del mismo año…” [6]

Finalizamos aquí este breve resumen de la historia primera de nuestro Monasterio de la Santa Cruz.

[1]Nos basamos fundamentalmente en el artículo  El Monasterio de la Santa Cruz, del Boletín Idente nº 3 de 1981.

[2] Ibid.

[3] Ibid.

[4] Ibid.

[5] Ibid.

[6] Ibid.

Aquí puedes ver algunas fotografías de cómo era el Monasterio de la Santa Cruz: